¿Qué hacer para que nuestra misión como seguidores de Jesús produzca mucho fruto?
La Gran Omisión
Mt 28,16-20.: “Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días,
hasta el fin del mundo. Amén”
Mc 16,15-20: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere,
será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos,
y sanarán. Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.”
Lo que acabamos de leer es un mandamiento, ley, orden, ordenanza **Es el mandamiento nº11.
Todos los bautizados estamos llamados a cumplir con esta comisión, pero con el tiempo se ha transformado de Gran Comisión a Gran Omisión.
¿Por qué no la cumplimos?:
1.-Ignorancia 2.- Comodidad (flojera) 3.- Cristianos tibios, hacen las cosas a medias, viven de estados de ánimo, no se comprometen. Jesús tiene un mensaje especial para ellos ( Apoc. 3. 15-16) “Conozco tus obras, no eres frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente; pero como eres tibio, ni frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.”
- El Señor Jesús es un buen patrón: Te da una misión y con ella todas las herramientas para cumplirla con éxito.
- Promesas de Parte de Jesús si cumplimos con esta comisión:
a) Si cumplimos lo que el nos manda no seremos sus seguidores, seremos sus amigos.(Jn:15:14)
b) El estará con nosotros hasta el fin (Mt: 28:20b)
c) Nos compartirá de su gloria y poder (Lc: 16:17-18)
d) Jesús busca obreros el día de hoy ( Mt 9: 37-38)
¿Qué hacer para que nuestra misión produzca mucho fruto?
1.Ser discípulo de Jesús
Textos de apoyo: Mc 3,13-14 “Después subió al monte, y llamó a sí a los que el quiso; y vinieron a el. Y estableció a los 12, para que estuviesen con El, y para enviarlos a predicar.”
2.Tener el Bautismo en el Espíritu
(Misionar bajo el poder del Espíritu)
Textos de apoyo: Lc 24, 49; “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.”
Hech 1, 4-5, “Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la5 cual, les dijo oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”
3. Dejarse conducir por el Espíritu en la misión
Textos de apoyo: Hech 8, 26-29; “Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes,
el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. Y el Espíritu dijoa Felipe: Acércate y júntate a ese carro.”
Rom 8,14,” Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
4.Ser misioneros testigos de un Jesús Resucitado
Textos de apoyo: Hech 5, 27-33,” Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen. Ellos, oyendo esto, se enfurecían y querían matarlos.”
5.Ser enviados como los discípulos
Textos de apoyo : Mc 16,15; “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”
Lc 10, 1,” Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir”.
6.Acompañar la misión con oración
Textos de apoyo: Lc 6,12; “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.”
Mc 1, 35, ” Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se
36 fue a un lugar desierto, y allí oraba.”
7.Pedir a Dios acompañar la predicación del Reino de Dios con señales y prodigios
Textos de apoyo: Mt 10, 7-8; “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.”
Mc 6, 7-13, ” Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. Y les mandó que no llevasen nada
para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas. Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar. Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad. Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban”.
Gabriel Salgado P
tiempodealabanza@gmail.com
ESTE BLOG FUE PENSADO EXCLUSIVAMENTE PARA DAR ALABANZA A NUESTRO CREADOR,EL DIOS ETERNO,PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO,POR MEDIO DE VIDEOS, CANCIONES Y ARTÍCULOS NUESTROS Y CON LOS APORTES QUE USTEDES NOS HAGAN LLEGAR.
BIOGRAFÍA
¿Qué hacer para que nuestra misión como seguidores de Jesús produzca mucho fruto?
¿Qué hacer para que nuestra misión como seguidores de Jesús produzca mucho fruto?
La Gran Omisión
Mt 28,16-20.: “Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días,
hasta el fin del mundo. Amén”
Mc 16,15-20: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere,
será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos,
y sanarán. Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.”
Lo que acabamos de leer es un mandamiento, ley, orden, ordenanza **Es el mandamiento nº11.
Todos los bautizados estamos llamados a cumplir con esta comisión, pero con el tiempo se ha transformado de Gran Comisión a Gran Omisión.
¿Por qué no la cumplimos?:
1.-Ignorancia 2.- Comodidad (flojera) 3.- Cristianos tibios, hacen las cosas a medias, viven de estados de ánimo, no se comprometen. Jesús tiene un mensaje especial para ellos ( Apoc. 3. 15-16) “Conozco tus obras, no eres frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente; pero como eres tibio, ni frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.”
- El Señor Jesús es un buen patrón: Te da una misión y con ella todas las herramientas para cumplirla con éxito.
- Promesas de Parte de Jesús si cumplimos con esta comisión:
a) Si cumplimos lo que el nos manda no seremos sus seguidores, seremos sus amigos.(Jn:15:14)
b) El estará con nosotros hasta el fin (Mt: 28:20b)
c) Nos compartirá de su gloria y poder (Lc: 16:17-18)
d) Jesús busca obreros el día de hoy ( Mt 9: 37-38)
¿Qué hacer para que nuestra misión produzca mucho fruto?
1.Ser discípulo de Jesús
Textos de apoyo: Mc 3,13-14 “Después subió al monte, y llamó a sí a los que el quiso; y vinieron a el. Y estableció a los 12, para que estuviesen con El, y para enviarlos a predicar.”
2.Tener el Bautismo en el Espíritu
(Misionar bajo el poder del Espíritu)
Textos de apoyo: Lc 24, 49; “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.”
Hech 1, 4-5, “Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la5 cual, les dijo oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”
3. Dejarse conducir por el Espíritu en la misión
Textos de apoyo: Hech 8, 26-29; “Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes,
el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. Y el Espíritu dijoa Felipe: Acércate y júntate a ese carro.”
Rom 8,14,” Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
4.Ser misioneros testigos de un Jesús Resucitado
Textos de apoyo: Hech 5, 27-33,” Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen. Ellos, oyendo esto, se enfurecían y querían matarlos.”
5.Ser enviados como los discípulos
Textos de apoyo : Mc 16,15; “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”
Lc 10, 1,” Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir”.
6.Acompañar la misión con oración
Textos de apoyo: Lc 6,12; “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.”
Mc 1, 35, ” Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se
36 fue a un lugar desierto, y allí oraba.”
7.Pedir a Dios acompañar la predicación del Reino de Dios con señales y prodigios
Textos de apoyo: Mt 10, 7-8; “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.”
Mc 6, 7-13, ” Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. Y les mandó que no llevasen nada
para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas. Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar. Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad. Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban”.
Gabriel Salgado P
tiempodealabanza@gmail.com
GRACIAS SEÑOR
Hola amigos y hermanos. Espero que las bendiciones del Dios del cielo estèn colmando sus vidas. En esta oportunidad quiero compartir con ustedes un salmo que ha marcado la mìa desde que lo leì por primera vez hace algùn tiempo. Ademàs he anexado un comentario de Juan Pablo II respecto a este mismo.
De corazòn espero que este sea un salmo de bendiciòn para todos.
Gabriel Salgado
Acción de Gracias (Salmo 137).
1 "Te doy gracias, Señor, de todo corazón;delante de los ángeles tañeré para ti,
2 me postraré hacia tu santuario,daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,porque tu promesa supera a tu fama;
3 cuando te invoqué, me escuchaste,acreciste el valor en mi alma.
4 Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,al escuchar el oráculo de tu boca;
5 canten los caminos del Señor,porque la gloria del Señor es grande.
6 El Señor es sublime, se fija en el humilde,y de lejos conoce al soberbio.
7 Cuando camino entre peligros, me conservas la vida;extiendes tu brazo contra la ira de mi enemigo,y tu derecha me salva.
8 El Señor completará sus favores conmigo:Señor, tu misericordia es eterna,no abandones la obra de tus manos."
COMENTARIO AL SALMO 137
[Es un canto de acción de gracias, que a su vez dispone el corazón del orante para terminar en súplica confiada.-
El salmista parece hacerse eco de los sentimientos de gratitud del pueblo al ser liberado de la opresión babilónica. Así, alaba a Yahvé por el cumplimiento de sus antiguas promesas, lo que servirá para que todos los reyes de la tierra reconozcan su señorío y poder. Esta esperanza de conversión de las naciones aparece en Salmo 101,15-16 y en la segunda parte del libro de Isaías (cc. 40-66).
El poeta quiere declarar las alabanzas de su Dios ante los supuestos dioses [= delante de los ángeles] de las otras naciones (v. 1). Esto no quiere decir que reconozca las divinidades de los pueblos gentílicos, sino que se dispone a cantar las alabanzas de Yahvé en medio de un ambiente idolátrico, declarando su superioridad sobre todo lo que es objeto de adoración por parte de los gentiles. La liberación del pueblo israelita es una prueba del poder del nombre del Señor. Por ella reconocerán su soberanía todos los reyes de la tierra. Al ver el cumplimiento de las antiguas promesas, le reconocerán como Dios único y salvador.
En efecto, por excelso y encumbrado que esté Yahvé en los cielos de los cielos, no se desentiende de los humildes, a los que dispensa su protección, mientras que al altivo y soberbio le conoce (le tiene ante sus ojos escrutadores), pero de lejos, pues no le dispensa su protección (v. 6). La distancia no impide que esté al tanto de sus inicuas acciones; pero su mirada, lejos de ser protectora, es justiciera y punitiva. El salmista tiene experiencia personal de la protección divina, que le salva de la angustia y, al mismo tiempo, castiga inexorablemente a sus enemigos (v. 7). Seguro del auxilio divino, pide a Yahvé que continúe favoreciéndole, cumpliendo así sus promesas. Israel es la obra de sus manos, y, en consecuencia, no debe dejarla incompleta, sino protegerla hasta que alcance la plenitud prevista en sus augustos designios (v. 8).
[Maximiliano García Cordero, en
CATEQUESIS DE JUAN PABLO II
Himno de acción de gracias
1. El himno de acción de gracias que acabamos de escuchar, y que constituye el salmo 137, atribuido por la tradición judía al rey David, aunque probablemente fue compuesto en una época posterior, comienza con un canto personal del orante. Alza su voz en el marco de la asamblea del templo o, por lo menos, teniendo como referencia el santuario de Sión, sede de la presencia del Señor y de su encuentro con el pueblo de los fieles.
En efecto, el salmista afirma que «se postrará hacia el santuario» de Jerusalén (cf. v. 2): en él canta ante Dios, que está en los cielos con su corte de ángeles, pero que también está a la escucha en el espacio terreno del templo (cf. v. 1). El orante tiene la certeza de que el «nombre» del Señor, es decir, su realidad personal viva y operante, y sus virtudes de fidelidad y misericordia, signos de la alianza con su pueblo, son el fundamento de toda confianza y de toda esperanza (cf. v. 2).
2. Aquí la mirada se dirige por un instante al pasado, al día del sufrimiento: la voz divina había respondido entonces al clamor del fiel angustiado. Dios había infundido valor al alma turbada (cf. v. 3). El original hebreo habla literalmente del Señor que «agita la fuerza en el alma» del justo oprimido: es como si se produjera la irrupción de un viento impetuoso que barre las dudas y los temores, infunde una energía vital nueva y aumenta la fortaleza y la confianza.
Después de esta premisa, aparentemente personal, el salmista ensancha su mirada al mundo e imagina que su testimonio abarca todo el horizonte: «todos los reyes de la tierra», en una especie de adhesión universal, se asocian al orante en una alabanza común en honor de la grandeza y el poder soberanos del Señor (cf. vv. 4-6).
3. El contenido de esta alabanza coral que elevan todos los pueblos permite ver ya a la futura Iglesia de los paganos, la futura Iglesia universal. Este contenido tiene como primer tema la «gloria» y los «caminos del Señor» (cf. v. 5), es decir, sus proyectos de salvación y su revelación. Así se descubre que Dios, ciertamente, es «sublime» y trascendente, pero «se fija en el humilde» con afecto, mientras que aleja de su rostro al soberbio como señal de rechazo y de juicio (cf. v. 6).
Como proclama Isaías, «así dice el Excelso y Sublime, el que mora por siempre y cuyo nombre es Santo: "En lo excelso y sagrado yo moro, y estoy también con el humillado y abatido de espíritu, para avivar el espíritu de los abatidos, para avivar el ánimo de los humillados"» (Is 57,15). Por consiguiente, Dios opta por defender a los débiles, a las víctimas, a los humildes. Esto se da a conocer a todos los reyes, para que sepan cuál debe ser su opción en el gobierno de las naciones. Naturalmente, no sólo se dice a los reyes y a todos los gobiernos, sino también a todos nosotros, porque también nosotros debemos saber qué opción hemos de tomar: ponernos del lado de los humildes, de los últimos, de los pobres y los débiles.
4. Después de este llamamiento, con dimensión mundial, a los responsables de las naciones, no sólo de aquel tiempo sino también de todos los tiempos, el orante vuelve a la alabanza personal (cf. Sal 137,7-8). Con una mirada que se dirige hacia el futuro de su vida, implora una ayuda de Dios también para las pruebas que aún le depare la existencia. Y todos nosotros oramos así juntamente con el orante de aquel tiempo.
Se habla, de modo sintético, de la «ira del enemigo» (v. 7), una especie de símbolo de todas las hostilidades que puede afrontar el justo durante su camino en la historia. Pero él sabe, como sabemos también nosotros, que el Señor no lo abandonará nunca y que extenderá su mano para sostenerlo y guiarlo. Las palabras conclusivas del Salmo son, por tanto, una última y apasionada profesión de confianza en Dios porque su misericordia es eterna. «No abandonará la obra de sus manos», es decir, su criatura (cf. v. 8). Y también nosotros debemos vivir siempre con esta confianza, con esta certeza en la bondad de Dios.
Debemos tener la seguridad de que, por más pesadas y tempestuosas que sean las pruebas que debamos afrontar, nunca estaremos abandonados a nosotros mismos, nunca caeremos fuera de las manos del Señor, las manos que nos han creado y que ahora nos siguen en el itinerario de la vida. Como confesará san Pablo, «Aquel que inició en vosotros la obra buena, él mismo la llevará a su cumplimiento» (Flp 1,6).
5. Así hemos orado también nosotros con un salmo de alabanza, de acción de gracias y de confianza. Ahora queremos seguir entonando este himno de alabanza con el testimonio de un cantor cristiano, el gran san Efrén el Sirio (siglo IV), autor de textos de extraordinaria elevación poética y espiritual.
«Por más grande que sea nuestra admiración por ti, Señor, tu gloria supera lo que nuestra lengua puede expresar», canta san Efrén en un himno (Inni sulla Verginità, 7: L'arpa dello Spirito, Roma 1999, p. 66), y en otro: «Alabanza a ti, para quien todas las cosas son fáciles, porque eres todopoderoso» (Inni sulla Natività, 11: ib., p. 48); y éste es un motivo ulterior de nuestra confianza: que Dios tiene el poder de la misericordia y usa su poder para la misericordia. Una última cita de san Efrén: «Que te alaben todos los que comprenden tu verdad» (Inni sulla Fede, 14: ib., p. 27).
